jueves, 10 de marzo de 2016

FICG 31: Pies Ligeros, Entrevista


Entrevista por: Nidia Beltrán
Fotografías: Cortesía Ojo de Venado Cinema



Un largometraje documental que narra la historia de dos deportistas, salidos de lo más íntimo del corazón de México, que obtuvieron reconocimientos nacionales e internacionales: dos corredores Rarámuris. 


Cuatro años en el proceso de la primera película de Juan Carlos, Henry e Ignacio culminan en el estreno de Pies Ligeros, dentro del marco del 31 Festival Internacional de Cine en Guadalajara. En la proyección de prensa, pudimos platicar con los realizadores en torno a un trabajo muy sincero que busca volver a la memoria un evento remarcable en la cultura mexicana.
Juan Carlos Núñez - Dirección  
Henry Lesperance - Producción y Fotografía  
Ignacio Chávez Camacho - Fotografía y Edición
Pies Ligeros es una mirada íntima en las memorias de Victoriano Churo y Cirildo Chacarito, dos corredores Rarámuris de la Sierra Tarahumara en Chihuahua. Las hazañas que realizaron en su juventud resonaron nacional e internacionalmente. Los corredores tarahumaras participaron en carreras de más de 100 km en Estados Unidos y en Suiza. 

Los logros de los Corredores Rarámuris fueron publicados en México y en el extranjero, pero las varias documentaciones que tuvo, fueron desde un enfoque muy alejado de lo personal, por eso es que Juan Carlos, Henry e Ignacio deciden darle un toque de humanidad y cercanía.
Henry.- "Creo que se le ha dado importancia al tema desde antes, pero a un nivel más superficial."
Juan.- "Teníamos el interés de rescatar esta historia. Era una historia que por muy poca gente de Chihuahua era conocida, quedó luego en el olvido y era un pretexto para hacer una película."
Es la primera producción de los cineastas, y nos platican la razón de la temática: un suceso humano de una cultura indígena -de las más fuertes- dentro del país.
Juan.- "Estuvimos descubriendo, queríamos acercarnos a la comunidad Rarámuri, yo la conozco desde pequeño, pero nunca me había acercado tanto. Es una película un tanto personal, pero tratando de dar un mensaje universal." 
"En torno a la sensación de memoria, porque esto se ha ido perdiendo y los Rarámuris no tienen tanta tradición oral. No había tantas cosas que se pudieran hablar de los Rarámuris, y nosotros queríamos poner un grano de arena en eso."
El acercamiento de Juan Carlos con la comunidad Rarámuri, nos platica, siempre fue cercano, pero con una barrera: una barrera de la discriminación social, que se sigue levantando por la cotidianidad y la costumbre de convivencia diferenciada.
Juan.- "Pero a nosotros nos interesaba mostrar una sociedad funcionando, con jóvenes, con viejos, con tradiciones, con historias; ese fue el acercamiento. Yo quise comprenderlo un poco más ahora, porque de niño no lo entendía bien."

A esto, Ignacio Chávez -fotógrafo-, añadió: 
Ignacio.- "Fotográficamente se decidió hacer la película con dos cámaras para poder mostrar las dificultades que tienen ellos, pero a la vez mostrar lo majestuoso que puede ser la Sierra." 
"Creo que todo lo puedo resumir en una anécdota: Un día estábamos durmiendo en la casa de campaña, cubiertos con tres o cuatro cobijas (risas), y recuerdo que Henry me dice 'Hey, ¿ya viste allá afuera?, creo que los niños se van a quedar ahí a la intemperie a dormir viendo las estrellas.' Entonces, por un lado es la dificultad: cómo estábamos sufriendo el frío; y por el otro, ver afuera de la casa de campaña a estos niños contemplando."


Es difícil trazar una línea entre quien va a buscar una historia por medio de la amistad, de la conversación y el respeto; a quien va a imponer y desafiar las diferencias culturales, en las que se siente superior. Por eso les preguntamos cómo habían procedido en el acercamiento y el proceso de la filmación.
Juan.- "Este trabajo -éticamente- fue muy difícil desde el cuestionarnos desde qué punto estamos contando la historia, de quién estás contando la historia, de qué va a servir, qué va a suceder después de que la cuentes." 
"Los Rarámuris hablan de que todo el tiempo el encuentro con el hombre blanco ha sido desastroso; en toda su historia. Entonces, ¿cómo revertir eso?, ¿cómo hacer que nuestro trabajo ahí no fuera una de esas cosas?" 
"Lo que tratamos de hacer ahí, mas allá de una película, fue una amistad. No queríamos que fuera una historia impuesta. Queríamos demostrar que el Rarámuri resiste; y no sólo por mérito, sino por supervivencia. Y en este sentido, queríamos mostrar algo íntimo, sencillo, y que tuviera la fuerza de sus propias palabras."
Y con respecto al acercamiento con los corredores, Victoriano y Chacarito:
Juan.- "Yo nunca pensé en ir a hacer una película, sólo quería ir a conocer a Victoriano. Cuando llegué, Victoriano hablaba de lo que fuera; entonces me di cuenta de que iba a ser algo fácil. Desde el sentido de abrirse como comunidad, ya cuando alguien te acepta, los demás empiezan a aceptarte también porque eres su amigo."


En la película hay mucho material de archivo, en el que se apoyaron los relatos de Victoriano y Chacarito. Videos de las carreras en Colorado y en Suiza ilustraban las memorias que se contaban en el audio. Pensamos que sería difícil encontrar ese material, y nos contaron que fue un parteaguas en el proceso de la creación del documental. 
Juan.- "El material de archivo que usamos, no lo buscábamos, apareció de sorpresa. Al Dr. Cherokee [el que los llevaba a las carreras] tardé como cuatro días de viaje en encontrarlo, y cuando lo hice, él tenía montones de fotos, periódicos, videos. Nos los cedió fue una joya; a raíz de eso todo el montaje de la película cambió."
Aunque los realizadores confiesan que aún no está 100% terminada, Pies Ligeros se estrenará este jueves 10 de marzo, a las 4pm en el Cineforo, sede del Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Tendrá también las siguientes funciones:

miércoles, 9 de marzo de 2016

Un par de Cortometrajes Suizos



Texto: Nidia Beltrán

Entréa una función de cortometrajes suizos para dar un vistazo de lo que trae Suiza al 31 Festival de Cine en Guadalajara. De los seis cortometrajes, dos fueron animados. Cada producción tocó temas distintos, entre los que se presentaban la amistad y la libertad. 

Hubieron dos que me llamaron especialmente la atención: "Buscando Patriotas" y "De sombras y de alas". 


Buscando Patriotas

La directora, Marí Alessandrini, originaria de Buenos Aires, Argentina, mostró sobre la pantalla una serie de conversaciones y entrevistas que contaban las historias de varios niños en la Patagonia. 

El enfoque del cortometraje era mostrar el camino accidentado y largo que los niños de esta parte de la región deben recorrer diariamente desde su casa a la escuela. Es graciosa porque es tan cotidiana como la vida misma: aunque no nos encontremos en la misma situación, aunque no hayamos crecido en esa parte del mundo, con esas condiciones, los niños en pantalla transmiten la virginidad de pensamiento que se va perdiendo con los años.

Se muestran jugando, aventando piedras, escuchando los ringtones de un "celular del oxxo" como música. En fin, la inocencia con la que convierten un camino bajo el sol en una aventura, causa empatía y alivio: alivio de que, por lo menos en alguna corta etapa de sus vidas, no tengan la constante preocupación del dinero, la tentación de las drogas, o las malas influencias de perversos personajes que inevitablemente irán entrando en sus vidas.



De Sombras y de Alas

Por mucho, mi corto favorito fue éste. La temática: de represión-rebelión-libertad, sí, es muy cotidiana en la literatura, música, cine... Pero no por eso deja de ser interesante; y más, sigue siendo interesante por lo relevante y real que es. Y no es por iniciar un golpe de Estado o un movimiento rebelde contra alguna institución, sino que es un formato de acción que se puede traducir en problemas personales, vencer la opresión que causan los miedos, los complejos individuales, en fin. 

Una temática así de fuerte, fue ilustrada con una linda selección de colores: grises y azules marinos para la primera parte, y vivos tonos de naranja para el final: la calidez de la esperanza. La animación daba sensación de tenerlo en papel: con colores de acuarelas y trazos sencillos, se construyeron a los personajes y las locaciones donde se desarrollaron.

Así como una temática fuerte, fueron usados símbolos con peso, como lo es el pájaro y el árbol. Pájaros encarcelados, detenidos dentro una cueva. La libertad apenas se desdibuja cuando, en sus múltiples ceremonias, abren un haz de luz para observar y separar a los pájaros cuyas alas están bien formadas y de buen tamaño. Son a ellos -a los que tienen el potencial de volar- a quienes otorgaban "el honor" de poner una armadura de hierro, que los inhabilitaba para extender las alas.

Entre asambleas y el seguimiento de órdenes, los personajes principales se van conociendo entre ellos, crece confianza, cariño, cuidado. Para encontrarse a ellos mismos, en su profunda aceptación, y poder transformarse en lo que nacieron para ser.




FICG 31: Mr. Pig

Texto: Carmen de la Torre
Fotografías: web

Película: Mr. Pig 
Director: Diego Luna 
País: México 
Competencia: Premio Mezcal 

Dentro de el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) hay diferentes galas, una de ellas fue la presentación de “Mr. Pig” la película dirigida por Diego Luna. El director definió la obra en su discurso inicial en la gala como “Una declaración de amor a México” ya que fue rodada principalmente en el estado de Jalisco, lugar que según Luna “Es maravilloso y hay que fotografiarlo”. 



Mr. Pig nos cuenta la historia de Eubanks (Danny Glover) un agricultor estadounidense, quien se embarca en una aventura por las carreteras mexicanas junto con Howard, un cerdo que se termina robando los corazones de todos. Poco después de que comienza su viaje, Eubanks es alcanzado por su hija (Maya Rudolph) quien decide unirse a él después de que éste la convence. El viaje nos va mostrando la transformación de su relación y nos demuestra hasta dónde podemos llegar por la familia. 

La narrativa de la película es muy amigable, lleva un orden cronológico y se va desenvolviendo con naturalidad frente al espectador. Nos presentan a un personaje que siempre está tomando decisiones y es muy activo, lo cual no hace pesada la película. La presencia del cerdo durante la película es crucial, es igual de protagonista que los actores y la manera en la que trabajan los momentos del animal hace que el espectador se encariñe realmente con él. La participación de la hija en la historia también es importante porque es otra detonante para llegar a los puntos clave de la historia. Tenemos a tres personajes, los cuales veremos en pantalla todo el tiempo y que nos hacen sentir parte de este roadtrip por las carretas que muchos de nosotros conocemos. 



La fotografía utiliza planos generales que ayudan a apreciar el panorama que la carretera nos regala, hay movimientos de cámara siguiendo el camino por carro o lancha, utiliza planos donde los protagonistas puedan estar juntos y pueda crear este sentimiento de cercanía creciente entre ellos, así como el uso de muchos planos close ups que nos acercan a la intimidad del personaje y le dan intensidad a la actuación. La luz en la película por lo general es muy blanca, da esta calidez de carretera, del calor, del clima húmedo que ayuda a la autenticidad del ambiente que se busca crear. 



Creo que lo fuerte de “Mr. Pig” es la historia y la manera en que se cuenta. Nos habla de muchas cosas que se logran plantear con claridad, que llevan un propósito y se les da una clausura bien pensada. Es una película con una vista interesante del estado de Jalisco, de los colores, los panoramas, las locaciones y los lugares con los que la audiencia local pudo relacionarse, lo cual hizo de la proyección algo más personal. 

Al final de la gala Luna, quien estaba emocionado y emotivo dio gracias al estado de Jalisco, pidió que toda la gente que había participado en la realización de la película se parará y recibieran un aplauso. Los actores principales (Glover y Rudolph) dieron unas palabras y hablaron sobre su experiencia al hacer la película. Al final tanto la audiencia como los realizadores de la película quedaron con un agradable sabor de boca. La recepción fue buena y la emoción de Diego por traer devuelta su película a tierra mexicana fue indudablemente algo que jamás olvidará o al menos así lo dejo en claro cuando dijo “Creo que ha sido la noche más importante de toda mi vida”.


Troker hace presencia en el Festival de Cine

Texto y fotos: Nidia Beltrán

Para la inauguración del FICG -edición 31- los organizadores reunieron una cápsula de cultura suiza y mexicana, para presentarla como oda a lo que continuaría por toda la semana siguiente. 

Hubieron entregas de premios a actores que han redefinido la escena cinematográfica mundial, como el Premio Mayahuel al Homenajeado Alfonso Arau.


Entre las proyecciones se presentaron partes de películas clásicas de estos personajes, que se han visto en cine mexicano, suizo, norteamericano, y mundialmente.

La proyección estelar sería Heidi: película suiza que representa ya una gran parte de lo que Suiza ha dado al mundo infantil, con su caricatura que cautivó a generaciones alrededor del globo. Pero como una muestra de lo que Guadalajara también tiene que ofrecer, y lo que podrían estar viendo los invitados, inmersos durante una semana en la Perla Tapatía, el escenario se iluminó con los colores vivos del arte huichol en una estructura de mapping que acogía en su centro a la banda de jazz tapatía: Troker.


Troker es una banda con ya diez años de trayectoria, mezclando géneros que entran en lo electrónico: con tornamesa y sintetizadores, una batería pesada que impulsa el sonido a los rincones más alejados del recinto en que se presente, y un gran toque de jazz, con el saxofón de Tibu Santillanes al frente, con trompeta y contrabajo como guardaespaldas.

Mientras la energía del electro-funky-jazz animaba al público que atendía el Telmex, la bailarina de flamenco Karen Rubio se movía en el escenario. Con una propuesta contemporánea del elegante y sensual baile español, Karen Rubio -nacida también en la Perla de Occidente- golpeaba con fuerza el piso, una fuerza que salía desde sus entrañas para pisar enérgicamente con su tacón. Era otro instrumento, la percusión de sus pies que recorrían el escenario, como buscando las diferentes resonancias del material que cubre el proscenio.

Vestida con una falda ligera, que se levantaba con los giros que hacía Karen Rubio, la expresión de vida, de caos y del mestizaje que caracterizan a la cultura mexicana floreció del capullo que encierra un foro ya emblemático en la ciudad.

Fue una fiesta, en donde se celebró el arte: la interdisciplinariedad de expresiones que ahora son cotidianas; el encuentro gustoso de dos culturas aparentemente alejadas, polarizadas. Una celebración de un festival que lleva 31 años apostando por las propuestas independientes, y por una industria monstruosa que busca generar catarsis a lo ancho del mundo en las personas: sin importar razas, colores o nacionalidades.


martes, 8 de marzo de 2016

FICG 31: Heidi

Texto: Carmen de la Torre

Película: Heidi
Director: Alain Gsponer
País de origen: Suiza


El día viernes 04 de marzo se dio cita en el Auditorio Telmex para la inauguración del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). El evento se dividió en varias partes, siendo la proyección de la película “Heidi” la parte final.


Suiza es el invitado de honor del festival y qué mejor que comenzar con una película tan fresca como lo es “Heidi”. Bajo la dirección de Alain Gsponer, director suizo-alemán, la película nos ofrece un modo diferente de ver este personaje que todos conocemos de las series animadas de antaño, dándole un giro diferente y volviéndola live action.

La película narra la vida de Heidi, una niña que se ve dejada al abandono y que va de casa en casa hasta llegar con su abuelo, un anciano gruñón que vive en una montaña alejado del pueblo. Desde el inicio conocemos el rechazo que el tiene por la niña, ya que siente que es una carga más, pero luego nos vamos dando cuenta de cómo la pequeña va ganando el corazón de los nuevos personajes que entran a su vida. Esto le ayuda cuando conoce Klara una chica rica que se ve encantada con la personalidad y la compañía de la niña. Juntas aprenden y descubren cosas que no sabían eran capaces de hacer.



En “Heidi” podemos apreciar una fotografía muy nítida, muy fantasiosa y con una gama de colores extensa. Los colores son clave en esta película porque nos van a hablar de estados de animo, nos van a dar a entender con estos lo que significa cada lugar para nuestra pequeña protagonista. Un ejemplo de esto es cuando ella esta en la granja de su abuelo, vemos colores muy vivos, verdes saturados, azules que te envuelven, blancos como porcelana y mucho contraste en la imagen.
Luego entramos a el pueblo, un lugar que no ha sido amigable para Heidi y donde la película nos hace sentir incluso incómodos, éste se representa con colores fríos, con tonos azules, grises y lugares donde la sombra domina.

Los planos en la película ayudan mucho, la mayoría son generales, pero pienso que es por lo bello del lugar donde se rodó, con panoramas increíbles, montañas, explanadas o casas  gigantes es claro que los planos generales son de gran relevancia. El contexto en donde nos ponen y lo mucho que nos ayudan a sentirnos parte del entorno hace que uno se sienta dentro de la pantalla.

No puedo dejar de lado que durante la proyección  me dio una sensación de estar viendo una película con el estilo que últimamente usa Disney para las adaptaciones de sus películas animadas a live action; siento que incluso los personajes, los arcos que estos tienen (el cambio del personaje durante la película), la fotografía y la narrativa se ven inspirados en este tipo de adaptaciones.  No creo que sea bueno o malo, todo en el cine depende de gustos, pero fue inevitable la sensación.

Creo que más allá de la narrativa o la melancolía de recordar a esta niña y su vida con su abuelo, lo que más se rescata en la película es la fotografía y la iluminación; estos dos aspectos levantaron la historia y le dieron mucho poder a la narrativa. 

“Heidi” es una propuesta muy interesante sobre un lado del cine suizo, la elección de proyectarla en la inauguración fue acertada ya que es una película muy amigable para el espectador y fue  fácil de digerir.

viernes, 4 de marzo de 2016

El Lugar de las Flores, entrevista con Héctor Ibarra

Entrevista Héctor Ibarra
Película: “El Lugar de las Flores”
Para el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG)
Texto: Carmen De La Torre


El cine ayuda al humano a contar historias, a plasmarlas y volverlas realidad. Todas las películas tienen un corazón latente, tienen el trabajo, el ingenio y cariño de la gente que las realiza.

 

Como decía el director de cine estadounidense Orson Welles “Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta” y eso es justo lo que hicieron los realizadores del largometraje tapatío “El Lugar de las Flores”, el cual es parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) y compite por el Premio Mezcal.

Sombra Emergente pudo sentarse un rato a platicar con Héctor Ibarra, el director de esta película, quien nos conto sobre el proyecto y la experiencia de hacer cine independiente en México.



“Cuando hicimos la película fuimos impulsados por las ganas; decidimos que lo que queríamos era hacer cine. Hemos visto en festivales mucho cine de jóvenes, entonces pensábamos que podíamos hacerla, y lo hicimos” cuenta Héctor.

El crew del proyecto contaba con Sergio Martínez (producción); Manuel Acuña (fotografía); Rubí J. Pérez (audio) ; Mareike Görnemann (diseño de producción) y Héctor Ibarra (director). Cinco estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), de la carrera de Comunicación y Artes Audiovisuales que en el verano del 2014 decidieron que era hora de contar una historia bajo sus propios términos.

“Yo lo que quería era contar la relación de un padre y un hijo. Me interesaba trabajar eso, la paternidad y cómo es si un papá es el que tiene que hacerse responsable de sus hijos, entonces nos planteamos la cuestión afectiva: si sólo son el padre y sus hijos, ¿qué pasa con el afecto que dan las madres?, ¿qué pasa con toda la comunicación?, ¿dónde queda todo eso? En la película remarcamos que no hay afecto, es una relación con mala comunicación”

En este largometraje de 77 minutos situado en el poblado de Suchitlán en Colima, vemos diferentes temas a tratar, desde la relación familiar, el trabajo artesanal de máscaras hasta la migración. Temas que atrapan al espectador, lo vuelven cercano a los personajes y que lo invitan a formar parte del entorno en el pueblo.

“Los temas salen a partir de que generas una historia y te sientas a observar lo que pasa donde vas a grabar o lo que pasa en donde vivimos. Aunque es una historia situada en un contexto rural, creo que es una historia que nos compete porque es una historia que pasa en casi todas las familias”



Y el contar historias en cine requiere más de solo un guión, hay todo un equipo de gente dedicada detrás de los proyectos. En “El Lugar de las Flores” todos los miembros sabían que eran un equipo, que cada uno tenía habilidades diferentes a los otros y que podrían contribuir con ese conocimiento para completar la visión del director.

“Trabajamos de una forma en la que todos aportamos desde lo creativo. Teníamos muchas visiones, establecíamos diálogos y construíamos la película entre todos.”

Visiones y talentos que se ven plasmados en el largometraje. Un ejemplo de esto es la fotografía (a cargo de Manuel Acuña) la cual nos brinda un panorama muy natural, tenemos iluminaciones suaves, colores contrastantes, planos generales donde apreciamos la belleza natural del lugar o planos close ups donde conocemos más a fondo a los personajes bajo luces cálidas claroscuras. Debido a que el crew era reducido y los equipos de iluminación como luces ARRI o LEDs muy pesados, los integrantes del proyecto se las ingeniaron para crear sus propios dispositivos de iluminación y de esta manera hacer mucho más práctico el rodaje.

“Trabajamos con focos de filamento, focos LED, con difusores, filtros. Todo muy manual y muy pequeño. Éramos un grupo de cinco personas, teníamos que utilizar equipo de iluminación sencillo, grabar con lo que hay en locación, tratar de no alterar el entorno, ni las cosas. Para nosotros era aprovechar lo que teníamos a la mano” cuenta Héctor.

Cada día del rodaje ya había sido previamente planeado con dedicación y minuciosidad, cada toma ya había sido pensada y anotada, cada dialogo había sido escrito y rescrito. Es un proyecto con dedicación y mucho esfuerzo, el cual se vio recompensado al ser seleccionado en el festival de cine, porque eso significaba una cosa:

“La noticia de haber quedado seleccionado significaba poder estrenar y eso significaba poder compartir el trabajo. Cuando recibimos la noticia supimos que valió la pena porque íbamos a poder ver la película en pantalla grande. Es la experiencia del cine, que es lo que nos gusta a nosotros”

Es indudable que para estos jóvenes fue un recorrido lleno de aprendizajes al hacer este largometraje. El que dedicarán su tiempo, sus ganas, sus fuerzas y sobre todo su talento y habilidades, hará de “El Lugar de las Flores” una experiencia audiovisual muy íntima y muy sincera. Lo bonito del cine y de hacerlo de una manera independiente es que se hace cine con corazón. Es ver crecer un proyecto al cual le pusiste el 100% de tus ganas e ir de la mano con él hasta su desarrollo final; eso como audiencia se siente en el ambiente al proyectarlo en la pantalla grande.

Al final, como buen hermano mayor de las demás generaciones de Artes Audiovisuales en el ITESO, Héctor nos dejo sus aprendizajes más grandes.

“Son muchas cosas (risas) podría hacerte un libro, un manual. La primera sería que hagan amigos, es muy importante tener amigos con los que puedas trabajar. Hacer cine es hacer equipo. Segundo, que sepan pedir las cosas y que se atrevan a hacerlas. Todos estamos en la misma, aunque tengas una película es el mismo miedo que te da al hacer otra película; y aunque no tengas ninguna película es el mismo miedo que te da, es lo mismo que vas a sentir toda la vida, entonces si no empiezas a atreverte a hacer las cosas nunca lo vas a hacer”

“El Lugar de las Flores” tiene las siguientes exhibiciones en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) que son importantes que no te pierdas:
  • 5 de marzo a las 19:00 horas en el Cineforo UdeG.
  • 6 y 7 de marzo a las 18:00 y 16:00 horas en Cinépolis Centro Magno .
  • 11 de marzo a las 16:00 horas en el Museo de Arte Zapopan (MAZ).

jueves, 3 de marzo de 2016

De regreso, asociación a contrapelo


Columnista: Ricardo Robles
Deambular calle abajo.
En sentido contrario al flujo
del deber y los pendientes
en una recobrada contramarea interna
un viaje a contrapelo
por el circuito de mis asociaciones.

A pie (Luigi Amara)


Fecha del paseo: 6 de enero 2006
Fecha de la publicación de las fotos: febrero 2013
Fecha de publicación de la crónica: marzo 2016
Lugar: Centro Histórico de Guadalajara
Hora: Buena (todavía)
Disposiciones:


Por alguna razón guardé esta historia, no sé cuál. A algunos les platiqué pedacitos.

Ya venía de regreso. Le había tomado foto a unos cocos, al don de las tortas cubanas, a los periquitos y sus casitas en el patio central del mercado de San Juan de Dios. Me prometí volver a tomar un video de una entrada-por-salida del mercado, otro día que tuviera espacio suficiente en la memoria de mi camarita, nomás traía 32MB y ya había tomado varias fotos. El rechinar de mis converse blanco nuevecitos me tenía más bien concentrado en mis pies.



Vi a la señora del canarito, el que adivina la suerte. Di dos rechinidos más y me di media vuelta, le tomé una foto, recobré el rumbo. Para abajo. A la derecha atisbo a un hombre acostado en el suelo, con los pies en el aire. Alto total. No me advierte. Saco cámara y en silencio le encuadro. Doy pasos patrás. Reinicio la caminata.

Llegando a Plaza Tapatía, el Quetzalcóatl que se erige a medias de la plancha de cemento me atrajo inmediatamente. Veo la punta, camino hacia ella. El rechinido me hace bajar la mirada. Ahí está él otra vez, tirado en la fuente seca, con las manos debajo de la nuca y sonriéndole al sol. Habla a carcajadas y menea las piernas cruzadas. Mira el monumento escultural de el-la Quetzalcóatl, sin plumas, a trazos rígidos, mínimos, sin detalle; moderna –de la modernidad de los 80´s perdidos. Su mirada está cautivada en la inmolación, donde cielo y tierra se tocan, horizonte. Posó para mí por largos segundos. Le vuelvo a encuadrar, hago otro intento, horizontal, vertical. Él recita algún tipo de poesía y ríe. Admira un mensaje quebrado, una mezcla que terminó por separarse, parece más bien grieta. Algo ve a través de ella. En ese instante descubro su puerta entreabierta, su puerta de cielo de madera agrietada de piedra. Esa es su puerta, no la mía. También me quedo ahí, contemplativo. Echo a andar de espaldas, me siento en una banca. Abro la toma, miro la completud de la escena hasta que advierto de que él ya no está ahí.

.           .           .

De regreso a casa, al repasar mis fotografías lo vuelvo a encontrar. Apareció contrapelo, peinando el recuerdo, de bajada, en retrospectiva.